jueves, 8 de noviembre de 2012



               EL AMOR Y LA ESPERANZA.

No me lo podía creer. Ahí estabas, te encontré, sin haberte buscado. De repente, te das cuenta de mi presencia, e intentas esconderte, aunque sabes que es inútil, porque ya te he visto.
Nos acercamos como dos extraños, en un baile de mascaras, cada uno mirando hacia otro lado; Y en unos segundos, nos encontramos uno frente a otro.
La gente pasa atreves de nosotros, como si no existiéramos, como si no fuéramos parte de su vida.
Me armo de valor, busco las palabras perfectas, para que no te des cuenta que por dentro estoy como un flan recién hecho, respiro profundamente te miro a los ojos… y en el momento justo que voy a abrir la boca, me interrumpes, y eres tú quien habla:

LA ESPERANZA - Hola-.
YO (el amor) – Hola-.  

LA ESPERANZA-¿Qué tal? ¿Qué tal te ha tratado la gente?-.
YO (el amor) -  bien, Cuánto tiempo ¿no?, la gente no me trata, solo me usa y luego me desprecia, cuando descubren el sufrimiento; a ti por lo que veo te han tratado muy bien.

LA ESPERANZA – no me quejo la verdad, pero ¿mucho tiempo? Si siempre estamos juntos.
“ya no aguanto más, tengo que preguntárselo”
YO (el amor) - ¿Por qué me abandonas?, cuando la gente está triste, cuando yo más te necesito. Ehh, contesta, no bajes la mirada.

LA ESPERANZA – ¿pero?, ¿cómo puedes decir eso?, amor, yo no te abandono, y menos aun cuando tu mas me necesitas. Sigo a tu lado, como siempre, pero cuando la gente está triste y sufre, es el amor, lo que les da esperanza.
Tras oír esas palabras, me sentí avergonzado, por mis palabras y más aun por mis  sentimientos.
YO (el amor) – estaba ciego, mi rabia no me dejaba ver que siempre estás ahí amiga. Que cuando un corazón siente amargura, “tu formas parte de mi”, perdóname amiga.

LA ESPERANZA – como no te voy a perdonar, sin amor no hay esperanza.

“El amor, es locura, pero cuando hay amargura es esperanza pura”

lunes, 29 de octubre de 2012



                   NORDESTE
Nunca has tenido la sensación de no saber donde estas cuando te despiertas?
Pues esa misma sensación tenía Lara junto antes de abrir los ojos, pero fue mucho peor un minuto después, cuando abrió los ojos.
Se encontraba tumbada en medio de un campo de un color…. entre el azul oscuro y el gris perla, no sé si llegas a imaginarlo, pero la imagen fue mejorando, se levanto y miro a su alrededor y solo encontró un árbol enorme y… tierra nada más.
 No había casas, ni gente ni… ríos, pero de repente se dio cuenta, que no veía agua pero si la escuchaba, no sabía de dónde venía ese maravilloso sonido, que tanto le gusta desde que era pequeña.
Ya que había crecido en un pequeño pueblo, rodeado de agua y siempre le había hecho  libre escuchar las olas chocando contra el acantilado.

Dio varios rodeos por aquella tierra, grito para ver si allí había alguien, para preguntarle donde estaba y si sabia como salir de allí pero nada. Parecía como si los gritos, fueran en silencio porque allí no apareció nada, ni nadie.  Se sentó de nuevo donde se había levantado, desespera (porque tenía la sensación de no controlar nada y de estar allí sola).
¿Dónde estaba la gente? ¿Y su familia? ¿Qué hacía allí? No paraba de hacerse preguntas pero, pero esas preguntas cesaron ya que un susurro extraño que movió las ramas de aquel gigantesco árbol, y le dio una sensación de escalofrío, y frenaron sus pensamientos.
De repente tras ese extraño susurro, apareció alguien delate de ella. Sorprendida se levanto de un salto, y empezó hacerle preguntas una detrás de otra, pero aquel extraño personaje vestido entero de blanco, no le contesto parecía como si no la escuchara, y es mas no la miraba a los ojos pero si hablaba, ella  no entendía nada de lo que decía porque no hablaba con ella, ¿pero con quien hablaba? ¿Y de qué? Solo entendió  que se llamaba Pablo Méndez  y que el sabia quien era ella.
De repente otra vez ese susurro helador y ese hombre de blanco desapareció, como vino.
Lara no sabía si reír, pegar saltos o quedarse callada, decidió dar unas vueltas por esa tierra y pensar.
- estoy soñando, esto es un sueño. Lara despiértate y vuelve a tu mundo.
Se decía, mientras abría y cerraba los ojos pero allí seguía al lado de aquel árbol azulado, y de repente no se lo podía creer otra vez ese susurro, que movía las ramas y… aparecen varias personas, pero esta vez esas personas, ella si las conocía eran su familia, pero no la escuchaba y tampoco la miraba igual que con Pablo, pero eso sí, si la hablaban.

La contaban que habían hecho ese día, o viejas historias de su familia así estuvo un tiempo escuchando sin poder hablar. y ella no entendía nada , solo quería que la escucharan que la ayudaran a salir de allí y volver, y no aguanto más se levanto empezó a gritar y a llorar sin parar, como nunca lo había hecho, porque no entendía nada, porque quien la podía ayudar, no la veían y peor aún no la escuchaba.
Entre todo este caos el susurro apareció silencioso y frío como siempre y con el Pablo ablando con mi familia y sin hablar con migo. Y como un ave de mal agüero ese susurro silencioso apareció y con el toda la gente que estaba a su alrededor, no pudo decir ni adiós a su familia.

Frustrada  intento calmarse, respirando tranquila, escuchando el agua.
Entonces empezó  a rondarle una idea, ¿y si estaba allí por algo?, ¿para aprender algo?
Y Lara empezó a gritar diciéndole al mundo que la rodeaba -¿qué quieres de mí? ¿Qué quieres que vea o aprenda? Pero no hubo respuesta así que tras un tiempo, desistió en la busca de una respuesta e intento descansar, pero no podía y tras un tiempo, (que a Lara se le izo eterno), el susurro silencioso que Lara ya odia porque solo hacía que la gente apareciera y apareciera a su antojo, aprecio de nuevo y con el Pablo, pero esta vez no iba de blanco y ahora entendía lo que decía es más le notaba cercano pero triste y no sabía porque , y no podía preguntárselo, lo que más le sorprendió fue que le hablaba de fuerza y de esperanza, pero Lara no sabía para que necesitaba fuerza, ¿para salir de allí? o ¿para que la escucharan?.

Entonces Pablo sabía dónde estaba, o era su imaginación que la estaba jugando una mala pasada , mientras daba vueltas a esa idea el susurro se llevo a Pablo, y con el también las dudas de Lara  ya lo tenía claro, tenía que salir de allí, ¿Cómo? no lo sabía pero había que ser fuerte y luchar, tenía que descubrir el misterio de haber llegado allí, y estaba segura que lo descubriría y después de salir de allí, buscaría a quien provocaba ese susurro silencioso como si fuese nordeste, y  decirle que es la peor sensación que sentido nunca y que la eliminara de aquel extraño mundo porque, te hacía sentir frío, angustia y  mucha soledad.
Sin saber porque se sintió cansada, y decidió descansar.
No quería despertar, pero abrió los ojos y miro a su alrededor y no estaba en ese extraño mundo pero tampoco en su casa,

¿Dónde estaba?, y de repente vio a Pablo y él le pregunto ¿que si se encontraba bien y que si le oía? Y ella le pudo contestar y se sintió feliz, de repente miro a su alrededor y vio que era un hospital donde se encontraba, pregunto ¿qué había pasado?
Y Pablo le contó que era su médico y que llevaba cuatro días en coma y con fuerza y esperanza había salido.
Entonces Lara empezó a entender todo, el mundo extraño, que no la escucharan  pero el paisaje, ¿de donde era? Y de repente miro por la ventana y vio a ese majestuoso árbol y escuchaba el agua, Pablo le contó que el agua que se escuchaba era una fuente que desde esa ventana no se veía, entonces Lara empezó a reír y a contarle a su médico donde había estado en el coma. Pero de repente  el susurro silencioso apareció en escena, y Lara se dio cuenta que el susurro era el aire, que se producía al abrir la puerta de su cuarto, y lo producía la gente que venía a verle y a decirle que estaban con ella y la estaba esperando a que se despertara.
Y se dio cuenta, de que aquel susurro frío que ella odiaba y la hacía sentir sola era todo lo contrario era el aliento de la gente que la quería,
 Y querían que estuviera otra vez con ellos.